En Huevos Nápoles te enseñamos a preparar torta de choclo, una receta tradicional colombiana donde nuestros huevos ayudan a lograr una textura suave y llena de sabor.
Hay recetas colombianas que conocemos por sus ingredientes principales, pero esconden uno que hace gran parte del trabajo.
La torta de choclo es un buen ejemplo.
Pensamos inmediatamente en mazorca y queso. Pero cuando revisamos su preparación tradicional encontramos algo que nos encantó: el huevo tiene un papel fundamental.
En Huevos Nápoles quisimos traerla al blog justo por eso.
Es una receta colombiana con historia, se siente casera y nos enseña otra forma de llevar nuestros huevos a la mesa.
INGREDIENTES
Para aproximadamente 8 porciones:
• 10 mazorcas tiernas desgranadas
• 8 Huevos Nápoles
• 125 gramos de queso blanco rallado
• 1 taza de crema de leche
• 4 cucharadas de azúcar
• 1 cucharadita de sal
• Mantequilla para el molde
MANOS A LA RECETA
Primero procesamos o molemos los granos de mazorca hasta obtener una mezcla gruesa.
Después separamos las claras y las yemas de nuestros Huevos Nápoles.
Batimos las claras hasta lograr punto de nieve. Este paso vale la pena hacerlo con calma porque ayudará a darle aire a la preparación.
En otro recipiente mezclamos el choclo con el azúcar, la sal y el queso rallado.
Agregamos las yemas y mezclamos.
Luego incorporamos las claras poco a poco, con movimientos suaves y envolventes. Así conservamos parte del aire obtenido durante el batido.
Añadimos la crema de leche y terminamos de integrar.
Engrasamos un molde con mantequilla, vertemos la preparación y llevamos al horno precalentado a unos 180 °C durante aproximadamente 30 minutos.
Sabremos si está lista al introducir un cuchillo en el centro y verlo salir limpio.
La dejamos reposar unos minutos y servimos.
¿CÓMO NOS GUSTA COMERLA?
Caliente, con el queso todavía presente en cada bocado.
Funciona perfecto para:
• Un desayuno de fin de semana
• Unas onces en familia
• Acompañar café o chocolate
• Llevar algo distinto a una reunión en casa
En Huevos Nápoles nos gusta esta receta porque nos recuerda algo importante: nuestros huevos están presentes en muchas preparaciones donde a primera vista no imaginamos todo lo que aportan.
Aquí ayudan a unir los ingredientes y a darle esa textura especial a la torta.
Y eso hace que la receta tenga todavía más sentido para nosotros.


