Las Tradiciones Que Nos Acompañan Cada Diciembre

En Colombia, diciembre no solo huele a natilla, buñuelo y velitas… también sabe a tradición, creencias y esos agüeros que no acompañan desde siempre. Estas costumbres, que mezclan cultura popular, supersticiones y esperanza, hacen parte del encanto de nuestras celebraciones decembrinas.
Y aunque muchos los hagan “por si las moscas”, lo cierto es que se han convertido en una parte esencial del fin de año colombiano.

A continuación, repasamos los agüeros más típicos, su significado y cómo hacen parte de nuestra identidad.

1. Las uvas a medianoche: los 12 deseos que no pueden faltar

Uno de los agüeros más famosos en Colombia es comer 12 uvas cuando suenan las campanadas del Año Nuevo, pidiendo un deseo por cada una.
Según algunas fuentes, esta tradición proviene de España y se popularizó en América Latina a finales del siglo XIX (BBC Mundo, 2018). Hoy, en Colombia, es infaltable en las mesas familiares.

2. La vuelta a la manzana con maleta: para atraer viajes

Si algo caracteriza a los colombianos es la ilusión de viajar, así sea a “la tienda de la esquina”.
Por eso, al sonar las 12, muchos salen corriendo con una maleta vacía alrededor de la cuadra. La idea es abrir los caminos a nuevas aventuras y asegurar un año lleno de movimiento.

3. Billete en el zapato o en el bolsillo: atrayendo la abundancia

Colocarse un billete dentro del zapato o llevarlo en el bolsillo es un agüero clásico para atraer prosperidad en el año que llega.
Se dice que caminar con ese billete simboliza “pisar la abundancia” desde el primer minuto del nuevo ciclo.

4. Ropa interior amarilla: suerte y buena energía

El color amarillo se asocia con la buena fortuna, la energía positiva y la alegría.
Por eso, muchos colombianos usan ropa interior amarilla en la noche de fin de año, un ritual tan popular que desde noviembre ya se ven puestos llenos de prendas color sol en cada ciudad.

5. Barrer desde adentro hacia afuera: adiós a las malas vibras

Este agüero representa dejar atrás lo negativo y abrir espacio a lo nuevo.
Muchas familias barren la casa justo antes de la medianoche, como símbolo de limpieza energética para comenzar el año con el pie derecho.

Más allá de supersticiones, los agüeros hacen parte del tejido cultural colombiano.
Son la excusa perfecta para unir a la familia, reírse, recordar historias y comenzar un nuevo año con ilusión.
En Colombia, estas tradiciones son un recordatorio de que la esperanza es parte esencial de nuestra identidad.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Articulos de Interés