Enero en Colombia no es solo el comienzo de un nuevo calendario: es una continuación de la fiesta, una pausa para reencontrarnos y una oportunidad para arrancar el año con alegría, tradición y sabor. Mientras algunos países regresan de inmediato a la rutina, en Colombia enero se vive distinto: entre carnavales, celebraciones regionales y pequeños rituales que siguen ocurriendo dentro del hogar.
Enero: un mes que se celebra en todo el país
En distintas regiones de Colombia, enero es sinónimo de fiesta. Las calles se llenan de música, color y encuentros que celebran la identidad cultural de cada territorio.
Algunas de las celebraciones más representativas son:
- Carnaval de Negros y Blancos (Pasto): declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es una de las fiestas más simbólicas del país, donde el juego, la música y la diversidad son protagonistas.
- Feria de Manizales: una celebración que mezcla tradición cafetera, música, desfiles y encuentros familiares.
- Fiestas de Reyes y carnavales locales en distintos municipios, donde la comunidad se reúne para bailar, comer y compartir.
Estas fiestas no solo ocurren en escenarios públicos; también se reflejan en la forma en que las familias se reúnen y celebran en casa.
Rituales de inicio de año: costumbres que siguen vivas
Más allá de las grandes fiestas, enero está cargado de rituales cotidianos. Algunos se hacen con la esperanza de atraer prosperidad; otros, simplemente por tradición.
Entre los más comunes están:
- Estrenar ropa en los primeros días del año.
- Compartir un desayuno especial en familia.
- Organizar la casa como símbolo de nuevos comienzos.
- Volver a sentarse juntos a la mesa, sin afán, después de las fiestas decembrinas.
Estos rituales hablan de algo muy nuestro: el hogar como centro de la vida colombiana.
Enero en Colombia es una mezcla de celebración, descanso y nuevos comienzos. Es el mes donde recordamos que nuestras tradiciones siguen vivas, tanto en las grandes fiestas como en los pequeños rituales del hogar.



